El color blanco puro vuelve a las cocinas, en especial para el mobiliario. Lejos de ser aburrido, este color se convierte en un tono alegre al contar con un acabado lacado súper brillante o mate, pero de gran vitalidad.
Los colores fuertes (rojo, amarillo, gris, etc.) también son una opción a considerar, en especial para cocinas muy amplias, combinándolos con encimeras blancas o de acero
Las maderas clásicas, como el roble o el cerezo, son elecciones que nunca pasan de moda, sin embargo, actualmente en lo que se refiere a este material, se opta por acabados más arriesgados con maderas como el zebrano (de veta muy marcada). Y si lo que prefieres es un estilo más industrial (tipo loft), opta por la mezcla de acero y cristal.
En diseños se imponen los muebles de líneas rectas y sencillas; los módulos bajos con cajones de hasta 1,20 m de largo, así como los muebles altos con puertas elevables (estilo persiana), muy cómodos, de gran capacidad, y que permiten tener las cosas ordenadas y a la vista.Para garantizar durabilidad y estética, en mesadas las tendencias apuntan hacia materiales resistentes y de larga vida como los sintéticos (Silestone o Compac) y el granito (en color negro o en tonos claros con el grano muy pequeño para dar sensación de continuidad).
En líneas generales los tonos blancos o los colores más intensos se emplean por igual en encimeras, con perfiles y grosores más finos que aportan ligereza al conjunto. Otra tendencia que se sigue empleando es hacer que la mesada se prolongue por el lateral de los muebles hasta el suelo.


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